Fue un instante
Rincón de la Poesía
Blog de poesía y de fotografías tomadas por el mismo autor.
Instante
Tristeza
Qué triste que sea sólo esto...
que todo finalice aquí...
Que triste que tanto amor no sirva más,
que todo esté acabado.
Qué triste que no pudiéramos juntos seguir soñando
Que triste que haya sido sólo esto...
Juntos...
No quiero tenerte para cubrir las partes rotas que hay en mi...
Esas partes las debo cubrir yo mismo e intentar brillar solo.
Porque luego, al tenerte... ambos... siempre juntos...
podemos brillar más que el sol.
No puedo...
Quisiera decirte adiós y que no vuelvas más
Pero en cada minuto estás presente en mi corazón.
Y duele el alma, al estar lejos de quien amo
Duele más saber que por amor, de ti debo alejarme.
Moriré sin perdonarme por dejarte ir
Y es que eres mi principio sin fin
Debo aguantar este tormento de llevarte dentro
Condenado en tu ausencia a quererte
Somos ahora dos desconocidos
Cuyos corazones palpitan en el olvido
Y un muro de silencio separa nuestro sentimiento
Aún cuando en sueños estamos juntos.
Debo ahora enfrentar este presente envenenado
Y sostenerme de tan bello pasado
En el que eras todo para mí
Eres mi antes, mi presente, mi después.
Quisiera decirte adiós y que no vuelvas más
Pero en cada minuto estás presente en mi corazón.
Y duele el alma, al estar lejos de quien amo
Duele más saber que por amor, de ti debo alejarme.
He muerto
y los latidos de mi corazón frenaron un instante
mi alma gritó de dolor
y mis ojos no tuvieron alternativa que reventar en llanto
Mi muerte llego anoche,
y como toda muerte, llegó sin anunciarse.
Mientras a mi vida, la muerte llegaba
tú en sus brazos, te ibas.
No miraste atrás un segundo al menos
total fue tu indiferencia
y mayor la herida mortal
que brindabas a mi existencia.
He muerto, bajo la sombra de tu amor
y bajo la llovizna de una fria noche
que fue testiga de mi agonía,
de mi ultimo suspirar
He muerto en tu vida,
he muerto en tu alma
he muerto en tu corazón
y esa era toda mi existencia.
Ayer al irte, murió en mi la esperanza
de tenerte nuevamente en mis brazos
y dudo que algún recuerdo de mí
en tu corazón sobreviva aún.
He muerto para ti,
y no espero renacer en cualquiera de tus recuerdos
aún cuando no quiero ser olvidado
con mi muerte, enterraste los bellos momentos de nuestro tiempo.
Y sólo un día después de mi muerte,
duele estar enterrado en la inmensidad del olvido
encerrado en el oscuro cajón de tu indiferencia
y privado para siempre de tus caricias, tus besos y tu cuerpo.
